Rebozados para todos los gustos

¿Te gustan los rebozados?

Hacer un buen rebozado no es simplemente embadurnar un alimento en harina y tirarlo en plancha dentro de la freidora. Todo lo contrario. Un buen rebozado debe potenciar y complementar a los alimentos gracias a su sabor y a su textura crujiente inconfundible, consiguiendo a la vez que el principal ingrediente no quede seco.

Como ya sabrás, hay diferentes tipos de rebozados y, si quieres acertar, deberás escoger el más adecuado para el plato que quieras preparar. Estarás de acuerdo con nosotros en que no aporta lo mismo ni sabe igual la cobertura de una croqueta que la de un langostino en tempura, ¿verdad?

¿Qué hay que tener en cuenta?

Por otra parte, si quieres descubrir cómo conjugar los rebozados con una cocina saludable, ten en cuenta que no necesariamente hablamos de sumergirlos en litros y más litros de aceite, ya que gracias a las freidoras sin aceite se pueden conseguir excelentes resultados con un aporte mínimo de calorías. Para saber más, te invitamos a visitar nuestra sección Mejores freidoras sin aceite. ¡Seguro que te sorprenderán!

Pues bien, en este post vamos a resolver todas tus dudas referentes a este tema, ya que te vamos a explicar cuales son los principales tipos de rebozados para fritos y (lo más importante) cómo elaborarlos.
Y como ya sabes que siempre queremos ofrecerte más, te vamos a explicar también como ir más allá de lo tradicional y conseguir rebozados originales y deliciosos para sorprender a tus comensales.
Finalmente, vamos a darte unos consejillos que seguro te van a resultar muy útiles, y te hablaremos de los utensilios adecuados.

¿Preparado para sumergirte en el crujiente mundo del rebozado? Pues vamos allá.

Principales tipos de rebozados

¡No olvides salar los ingredientes primero, sea cual sea la técnica que escojas!

Enharinado o rebozado a la andaluza

Ingredientes: los alimentos se pasan solo por harina

A tener en cuenta: recomendado para freír pescado evitando que se roma. Puede sustituirse la harina de trigo por la de garbanzo, por ejemplo.

Tan solo hace falta pasar el ingrediente por harina, eliminar el exceso y freírlo en aceite.

 

A la romana

Ingredientes: harina y huevo batido

A tener en cuenta: recomendado para piezas pequeñas de pescado.

Pasamos los ingredientes primero por harina, eliminamos el exceso y lo pasamos por huevo bien batido. Freír en aceite y ya está.

 

Empanado

Ingredientes: harina, huevo y pan rallado.

A tener en cuenta: se puede prescindir de la harina y pasar los alimentos sólo por huevo y pan rallado, con un resultado más ligero.

Con esta técnica los resultados son más potentes que los anteriores, obteniendo una capa más gruesa de rebozado alrededor de los ingredientes. No adecuados para alimentos de sabor sutil, pues lo eclipsaría.
Lo pasamos por harina, y sacudimos el exceso; a continuación, por huevo bien batido, y después por pan rallado. Tras presionarlo un poco para que el conjunto agarre bien, ya estará listo para freír.

 

Tempura

Ingredientes: agua muy fría, huevo y harina.

A tener en cuenta: ligero y semitransparente.Ideal para verduras, pescados, calamares y mariscos.

El rebozado japonés de moda. Un poco más laborioso que los anteriores, pero tan delicioso y ligero que cuando le cojas el truco repetirás.

  • Para empezar, batimos un huevo y 1 taza de agua MUY FRÍA (esto es esencial y cuanto más fría mejor; incluso puedes elaborarlo poniendo el cuenco dentro de otro que contenga cubitos de hielo).
  • Añade una pizca de sal y media cucharada de postre de azúcar.
  • A continuación añadimos 1 taza (140 gr.) de harina de trigo o arroz, tamizada (es decir, pasada por un colador fino para deshacer grumos y eliminar impurezas). Si lo deseas, para darle un toque más japonés, puedes añadir unas gotas de sake… pero vigila sobretodo con no pasarte.
  • No debemos batir en exceso, solo lo justo, para que la harina no empiece al ligar y por tanto no espese. No debe quedar una pasta, sino que su textura debe ser semilíquida para obtener un resultado correcto. A diferencia del resto de preparaciones, ésta debe utilizarse enseguida y mantener fría hasta el momento de freír.
  • Corta los ingredientes en pequeñas porciones. El tamaño ideal es el que sería adecuado para cogerlos con palillos, para que te hagas a una idea.
  • Pásalo todo por tu preparación de tempura y fríelo en el aceite a 180-200ºC durante dos o tres minutos (solo debe quedar ligeramente dorado, a diferencia del resto de técnicas). El aceite más usado es el de girasol, aunque también puedes mezclar éste con el de sésamo. La tempura debe consumirse al momento para que no pierda su toque crujiente.
  • Un truquillo para saber si el aceite de la tempura tiene la temperatura correcta para freír: vierte unas gotas de masa en él. Si se van al fondo es que aún está demasiado frío; por el contrario, si suben a la superficie es que ya ha llegado a la temperatura correcta. No introduzcas demasiada cantidad de golpe para no enfriar el aceite; mejor hazlo en pocas cantidades.
  • Otro truquillo para la tempura: si utilizas agua con gas en lugar de agua corriente, el resultado final tendrá un extra de crujiente.
  • Finalmente, te diremos que, aunque en cierto punto sea hacer trampa, en la mayoría de supermercados venden preparado para hacer tempura. En este caso, solo deberás mezclarlo con agua muy fría para que esté listo para utilizar. De todos modos, nada supera el placer de hacer las cosas nosotros mismos, ¿verdad?

 

La pasta orly

Ingredientes: harina, cerveza (o agua y levadura), aceite de girasol.

A tener en cuenta: masa cubriente y consistente. Hay diferentes variantes: con o sin huevo, y con levadura o polvos de hornear en lugar de cerveza.

A diferencia de la tempura, se trata de un clásico en la cocina. Es una pasta bastante espesa y cubriente, que aporta bastante a los ingredientes utilizados.

Hay diferentes maneras de elaborar pasta Orly para rebozados, pero la principal diferencia es que en algunas recetas se pone huevo (e incluso sólo claras montadas) y en algunas no. Nosotros te enseñaremos a hacerla sin este ingrediente, aunque siempre se lo puedes añadir si te apetece.

  • Para empezar, tamizamos 250 gr. de harina de trigo para eliminar grumos e impurezas, y que se airee. Le añadimos una pizca de sal.
  • Le añadimos 300 ml. de cerveza, poco a poco y sin dejar de remover. Lo más importante en este punto es que no nos quede ningún grumo. Si no quieres utilizar cerveza, la puedes sustituir por la misma cantidad de agua a la que tendrás que añadir levadura o polvos de hornear.
  • A continuación añadimos 30 ml. de aceite de girasol y removemos bien. No recomendamos utilizar aceite de oliva, pues aporta un sabor demasiado intenso.
  • Debemos obtener una masa espesa para que pueda envolver bien los ingredientes y no se escurra. Si no es así, añadimos un poco más de harina.
  • Dejamos reposar durante 1 hora en el frigorífico (mejor bien tapado para que no absorba gustos no deseados).
  • Pasada la hora ya estará lista para rebozar los ingredientes y freírlos en aceite. El resultado final debe quedar crujiente y bastante dorado.

 

Rebozados originales

Vistos los principales tipos de rebozados, vamos a ponerle un poco de creatividad al tema.

Ten en cuenta que algunos de los ingredientes que te proponemos a continuación quedarán mejor si los mezclas con el pan rallado; algunos, en cambio, sirven como sustitutos de éste.

Si bien se puede innovar con cualquier tipo de rebozado, no te lo recomendamos con la tempura. Con esta técnica de rebozado, los únicos añadidos que nos parecen buena idea son unas gotas de sake o un ligero toque de azafrán.

Con el resto de técnicas… ¡atrévete!

 

Pistachos

Con pistachos bien picados que añadiremos a la masa de rebozado (crujiente y sabroso). Contrasta bien con alimentos de sabor fuerte, como las croquetas de morcilla.

 

Kikos

Rebozado sorprendente con kikos machacados (vigila que no queden trozos grandes). Recomendado especialmente con el pollo empanado. Ten en cuenta que aportan sabor salado, por lo tanto no añadas sal extra a tus ingredientes. ¡A los niños les encanta!

 

Queso

Para los amantes del queso, añadiendo queso en polvo a nuestro rebozado.

 

Frutos secos

Con frutos secos (como almendras, anacardos o avellanas) finamente picados, mezclados con el pan rallado e incluso en sustitución de éste.

 

Azafrán

Pasta Orly con un poco de azafrán, que le aportará un extra muy sutil de sabor.

 

Ajo y perejil

Tan sencillo como añadir ajo y perejil a la masa de rebozado (puede ser sal de ajo). Delicioso sabor tradicional.

 

Copos de maíz tostado

Los copos de maíz tostado machados son una buena alternativa al pan rallado, pues quedan muy crujientes. Eso sí, deben ser los que no llevan azúcar.

 

Semillas de sésamo o chía

Las semillas de sésamo o chía darán un sabor diferente a un rebozado. Las puedes utilizar después de pasar el ingrediente por el huevo, sin pan rallado.

 

Pipas

Las pipas, solas o mezcladas con sésamo, pueden ser una alternativa original.

 

Copos de patata deshidratados

Un muy buen sustituto del pan rallado que aporta a los rebozados un toque diferente.

 

Panko

El panko es el pan rallado japonés. Se puede hacer en casa utilizando pan de molde sin corteza que introduciremos en el horno a baja potencia (70ºC) hasta que se seque, vigilando con que no llegue a tostarse. A continuación lo podemos rallar con un rallador o desmenuzarlo con las manos. Utilizado en lugar del pan rallado, da un resultado extra crujiente.

 

Gusanitos

Sí, nos referimos a los gusanitos de color naranja que vienen en bolsa y tanto gustan a niños (y a nosotros, lo reconocemos). Machacados finamente, son un sustituto perfecto del pan rallado para niños poco comedores. Si les pones delante pollo empanado rebozado con gusanitos… ¡no se podrán resistir!

 

Vainilla

Rebozados dulces con pasta Orly con azúcar (en lugar de la sal) y esencia de vainilla.

 

Consejos para freír

  • Seca los alimentos bien antes de rebozarlos. Así evitarás quemaduras al salpicar el agua dentro del aceite caliente.
  • Normalmente en los rebozados se utiliza harina de trigo, aunque de hecho puedes utilizar otros tipos, como la de maíz, la de garbanzo, e incluso una mezcla de ellas.
  • El aceite: en España solemos utilizar mucho el aceite de oliva, aunque para freír es muy aconsejable el de girasol, que tiene un sabor más suave y por tanto respeta más el sabor original de los ingredientes. Por supuesto, puedes utilizar diferentes tipos de aceite (para la tempura, por ejemplo, puedes mezclar el de girasol con el de sésamo).
  • Si utilizar freidora tradicional y reciclas el aceite, no lo hagas nunca si has freído alimentos que le dejen sabor intenso, como es el caso del pescado. El aceite siempre va a conservar los sabores, y por tanto lo mejor es que no lo mezcles; está bien freír patatas con aceite en que se han freído patatas el día anterior, pero si has hecho croquetas de cocido o calamares, igual dejan un regusto innecesario si a continuación haces tempura de verduras. O sea que, ya sabes, vigila con este tema si no quieres arruinar el resultado final. Y, sobretodo, recuerda reciclar solo hasta cierto punto y no abuses de ello.
  • Si te preocupa tu salud y no te animas con los fritos porque aportan demasiadas calorías o no te sientan bien, prueba con una freidora sin aceite. ¡Problema resuelto!
  • Ten cuidado al verter los alimentos para evitar salpicaduras; no los eches todos de golpe y desde mucha altura.
  • No introduzcas demasiada cantidad de alimentos en el aceite caliente, pues este se enfriará y el resultado que obtendrás no será el adecuado. Es mejor irlos introduciendo en varias veces.
  • Si rebozas ingredientes con alto contenido en agua como la berenjena o el calabacín, puedes cortarlos en rodajas antes y salarlos para que “suden” y eliminen un poco de esta.
  • En cuanto el rebozado esté dorado, retíralo del aceite para que no siga absorbiéndolo. Si aun así es excesivo, lo puedes colocar un momento sobre papel absorbente antes de emplatar.

 

¿Cómo freír?

Y, para terminar, por si no lo tienes claro, te recordamos que existen en el mercado diferentes opciones para freír tus rebozados.

 

Paella tradicional

La mejor opción si has de freír poca cantidad, con un consumo razonable de aceite. Recuerda que ciertos alimentos (como el tomate frito) las estropean especialmente.

¿Pensando en renovarlas? Actualmente existen paellas antiadherentes y a muy buen precio en el mercado, como nuestras favoritas, las BRA Efficient Orange.

 

Freidora

La que todos conocemos. Perfecta para hacer grandes cantidades de rebozados o,, en general, de cualquier tipo de fritos. A diferencia de con la paella, con una freidora los alimentos tienen más espacio, quedan separados y dorados por todos los lados sin tener que girar y remover, y nunca se pegarán a la freidora como puede suceder con la paella. Por supuesto consumen grandes cantidades de aceite, aunque puedes reciclarlo teniendo en cuenta algunas cosillas (ya te hemos hablado del tema en los consejos anteriores).

Existen multitud de freidoras en el mercado, como por ejemplo la Cecotec CleanFry Infinity, la más vendida en Amazon (y por algo será…).

 

Freidora sin aceite

También llamada freidora de aire. Para fritos con menos aceite y menos calorías, este tipo de aparato es ideal. Con este tipo de freidora las calorías se reducen un 80-85%, ya que solo requieren añadir una cucharada de aceite. Su funcionamiento a base de calor para el interior de los ingredientes y aire caliente para conseguir un exterior crujiente hacen el resto.

Tienen por lo tanto dos grandes ventajas: casi no se gasta aceite y el resultado es mucho más saludable. Si quieres descubrir una de nuestras favoritas, te invitamos a que le eches una ojeada a la VPCOK.

Y si te ha picado la curiosidad y quieres saber más sobre las freidoras sin aceite, te recomendamos nuestro post Mejores freidoras sin aceite.

 

Horno convencional

A priori, puede ser que las palabras “horno” y “rebozado” te suenen del todo incompatibles. De hecho lo son, pero con una excepción; las patatas fritas y similares elaboradas al horno quedan muy ricas, crujientes, sabrosas, pero sin ese exceso de aceite que aportaría su preparación en una paella o una freidora.

Bien, esperamos que nuestro post te haya resultado interesante y que te animes a variar e innovar dentro del mundo de los rebozados. Como ves, hay muchas más posibilidades aparte de las que ya todos conocemos.

¡Buen provecho!

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